Recursos para aprender, participar y compartir.
Compartir y descubrir

Mente y memoria

Propuestas para conversar, prestar atención, jugar con las palabras y disfrutar descubriendo cosas juntos.

Ilustración de dos personas mayores compartiendo historias a partir de una concha, una llave y una fotografía.

Elegir algo que apetezca

Una canción, una imagen o un objeto pueden dar pie a una conversación. Empieza por los intereses de la persona: quizá disfruta contando historias, buscando palabras o pensando cómo organizar una salida.

Puedes hacer estas propuestas por tu cuenta, con alguien de confianza o en un grupo. Las duraciones son orientativas: puedes parar, cambiar de tema o dejarlo para otro día.

Son actividades de ocio y participación. No son pruebas de memoria ni tratamientos, y no se presentan como una forma de prevenir o curar enfermedades.

Un objeto, una historia

Unos 10–20 minutos · Una persona o un grupo pequeño

Prepara: algunos objetos cotidianos, como una llave, una taza, una concha o una fotografía que quieras compartir.

  1. Elige un objeto que te llame la atención. Puedes describirlo antes de contar nada sobre él.
  2. Piensa qué te sugiere: un lugar, una persona, una costumbre o una historia inventada.
  3. Si estás en compañía, comparte solo lo que te apetezca. Otra persona puede hacer una pregunta o elegir un objeto distinto.
  4. Termina eligiendo qué objeto te gustaría ver en otro encuentro.

Otra forma de hacerlo: inventa a quién pertenece el objeto y para qué lo utiliza. No es necesario hablar de recuerdos personales.

Ver actividad: «Un objeto, una historia» ↗

Palabras que se encuentran

Unos 10–15 minutos · Papel y lápiz, si te apetece escribir

Elige un tema: el jardín, la cocina, los viajes o cualquier afición que te interese.

  1. Di o escribe algunas palabras relacionadas con el tema. Puedes tomarte el tiempo que necesites.
  2. Escoge dos y explica qué relación encuentras entre ellas. Por ejemplo, una maceta y una ventana pueden hacerte pensar en dónde colocar una planta.
  3. Busca distintas maneras de agrupar las palabras: objetos, lugares, acciones o recuerdos que quieras compartir.
  4. Si estás en grupo, invita a añadir una palabra o a proponer otro tema.

Para variar: puedes dibujar, señalar objetos reales o elegir entre palabras que otra persona haya escrito en letra grande. No hace falta completar una cantidad determinada.

Abrir «Palabras que se encuentran» ↗

Mirar con calma

Unos 10 minutos · Cuatro o cinco objetos de uso cotidiano

Coloca, por ejemplo, una taza, una cuchara, una llave y una servilleta sobre una mesa. Evita objetos pequeños si pueden resultar difíciles de ver o manejar.

  1. Observa los objetos y elige uno. Describe su forma, su color, su textura o para qué sirve.
  2. Busca algo que dos objetos tengan en común y algo que los diferencie. Puede haber muchas respuestas.
  3. Propón otra forma de colocarlos: por uso, por tamaño o para preparar una tarea.
  4. Si participáis varias personas, compara las ideas sin buscar una única clasificación correcta.

Si os apetece un juego de cambios: una persona puede cambiar un objeto de sitio y las demás comentar qué ven diferente. Dejad los objetos a la vista si resulta más agradable.

Abrir «Mirar con calma» ↗

Organizar una merienda

Unos 15–20 minutos · Una hoja, un lápiz y ganas de imaginar un encuentro

La propuesta consiste en pensar un plan juntos. No es necesario cocinar ni comprar nada para hacer la actividad.

  1. Imagina con quién te gustaría compartir la merienda y dónde podría ser.
  2. Haz una lista de lo que necesitarías: comida, utensilios, espacio o alguna ayuda.
  3. Ordena las tareas: qué harías antes, qué podrías preparar en el momento y qué quedaría para después.
  4. Plantea un cambio: llega una persona más o el encuentro tiene que hacerse en otro lugar. ¿Qué querrías adaptar?

Para llevarlo a la vida cotidiana: puedes usar el mismo esquema para preparar una visita a la biblioteca, una comida familiar o una actividad del centro.

Ver la ficha para preparar una salida ↗

Música que abre conversaciones

Unos 10–20 minutos · Música elegida por las personas que participan

Elige una canción que te apetezca escuchar. Puede ser conocida o una que descubras hoy; no tiene que pertenecer a una época concreta.

  1. Escucha un fragmento a un volumen que resulte cómodo.
  2. Si te apetece, comenta qué te llama la atención: un instrumento, el ritmo o la sensación que te produce.
  3. Puedes contar en qué momento te gustaría escucharla o preguntar qué elegiría otra persona.
  4. Decide si quieres seguir escuchando, probar otra canción o terminar la actividad.

Sin poner música: puedes hablar de un estilo o de un artista que te interese. Nadie tiene que recordar títulos, letras o fechas para participar.

Una historia entre todos

Unos 10–15 minutos · Tres palabras escritas o tres objetos

Puedes empezar con «jardín», «llave» y «tren», o elegir otras palabras que te gusten.

  1. Inventa una primera frase que incluya una de las palabras.
  2. Si estás en compañía, invita a otra persona a continuar. Cada participante puede añadir una frase, una idea o un dibujo.
  3. Introduce las otras palabras cuando te apetezca. Podéis cambiar el orden, repetir ideas o volver atrás.
  4. Buscad un final entre todos, o dejad la historia abierta para otro día.

Por tu cuenta: puedes escribir una historia breve o contarla en voz alta. No hace falta que sea realista ni que utilice todas las palabras.

Ajustar la actividad a cada persona

  • Intereses: pregunta qué tema apetece antes de elegir los materiales.
  • Forma de participar: hablar, dibujar, señalar o escuchar son opciones válidas.
  • Lectura y materiales: utiliza letra legible, buen contraste y objetos que se puedan ver con comodidad.
  • Ritmo: ofrece una idea cada vez y deja tiempo. Si la propuesta incomoda o cansa, cambia o termina.

Si acompañas, evita corregir cada recuerdo o convertir las preguntas en un examen. Puedes decir: «¿Quieres seguir con esto o prefieres probar otra cosa?».

En un centro, pregunta al terminar qué les ha gustado y qué cambiarían. Sus propuestas pueden orientar el siguiente encuentro.